19 de mayo de 2009

De nostalgia y cambios...

Todo pasa y todo queda
Pero lo nuestro es pasar....


Vivo a dos cuadras de lo dónde curse la secundaria, era una escuela sui generis en ese momento porque era pública y en el turno matutino eramos solamente mujeres y por la tarde mixto, en mi último año comenzaron a haber algunos chicos y eran la novedad para muchas. Yo seguía manteniendo contacto con mis amigos de la primaria porque casi todos estaban ahí mismo en la tarde y las chicas todas juntas en las mañanas. Fue una etapa realmente especial para mi.

Ayer, pasé dos veces por este edificio, había algo diferente que me hizo escribir este post, la están derrumbando, y sentí feo. No sé si vayan a construir un nuevo edificio porque era una escuela muy chica o si de plano la SEP la vendió o si la influenza llegó hasta sus paredes y por eso quieren desaparecerla, no lo sé, investigaré más tarde qué pasa.

Lo que sí, es que me causo cierta conmoción y durante mi insomnio anoche me estuvo dando vueltas y vueltas tantos recuerdos.

Fue en esa escuela donde mi despertar como adolescente llegó a su punto más álgido, estaba ansiosa de experimentar, pero sabía que los ojos vigiladores de mi "papá espía" estaban ahí y no podía pasarme mucho de la raya, a pesar de eso creo que si la pase, fueron en esas paredes cuando me sentí por primera vez enamorada, a pesar de que se supone que andaba con mi "novio" desde el último año de la primaria, fue ahí cuando me dio mi primer beso y su primer beso también; también me quise sentir grande y adquirí un vicio que hasta la fecha tengo esporádicamente, el cigarro, además de que en mi último año nos abastecíamos de la vinatería que quedaba en la ventana de nuestro salón, tomábamos mientras teníamos clases e incluso hubo un maestro que fomentaba ese vicio, qué patético!
Fueron unos años muy intensos en todos los aspectos, así como viví mi primer amor, también su consecuente desilusión, que paso tan rápido que ni me di cuenta cuándo me había enamorado nuevamente.
Conocí a muchas personas que tengo muy grabadas en mi corazón y que perdí su amistad porque mis ganas de comerme al mundo hicieron que traicionara su confianza, sin embargo después de mucho años he recobrado de cierta manera esas amistades, aunque sea sólo por Internet.
Yo era la chica de las fiestas, porque mi abuelita dejaba que viniéramos a festejar cualquier cosa aquí, en el departamento en el que ahora vivo, este era nuestro centro de perdición, nuestro refugio, nuestro centro de reuniones escolares, sin embargo es tan diferente ahora que nosotros vivimos en él, parece que cuando recuerdo nuestras tardeadas, la música y el estatus que nos daba a las chicas sentarnos en la chimenea, se ve tan diferente hoy y nos es la misma chimenea en la que podía ser la reina de la fiesta, ahora está en el estatus de "estorbo de la casa".
Muchos, muchísimos recuerdos se me vinieron a la mente ahora que vi el edificio derrumbado, saqué mi caja de recuerdos, mi uniforme firmado por mis compañeras, los clásicos mensajes de "nunca cambies", "no me olvides".... y sí cambié, bastante; y si olvidé a muchas, hasta hoy que abrí de nuevo mi caja de recuerdos.

Así como yo cambié, a ese edificio le llegó su momento de cambiar y tal vez incluso de olvidarnos...


... y que mejor que un clásico de Machado nos lo expliqué en voz de Serrat:

2 comentarios:

Françoise dijo...

Primero que nada me encanta la cancion!
y segundo que todo jajaja eras terribleee!! que tal ese profesor!!! intente contagiarme de tu nostalgia pero me quedo dificil leyendo todas esas aventuras locas!! ;)
En el fondo entiendo tu nostalgia, pero asi destruyan esas paredes, todo lo que ellas guardaron seguira ahi....

Lágrima Perpetúa dijo...

jajaja... creo que más bien es una nostalgía por el desmadre, por la época más loca de mi vida, creo!! Tienes razón.

Saluditos!