15 de mayo de 2009

Así cambian los amigos....

Hoy me hablo una amiga que me mando un sms por mi cumple el domingo, ella también es mamá y me llama tanto la atención, sobre todo en ella, la manera en cómo nos cambian los hijos. Vamos a bautizarla virtualmente para el blog, su nombre será: Fátima, es una chica del norte del país, de un lugar donde la gente suele ser más fría en cuanto a sus sentimientos, más en comparación a nosotros los costeños (bueno yo no me puedo incluir mucho en esa clasificación).

La conocí en la universidad, al principio no la soportaba, es de ese tipo de chicas que te mira por arriba del hombro, la verdad es que es muy guapa y pues traía a más de uno a sus pies, pero solamente uno andaba con ella en todos lados. Nos topamos en algunas clases y me sorprendió su brillantez, siempre daba los comentarios más atinados y justificados teóricamente; la verdad es que no recuerdo en qué momento comenzamos a ser amigas, simplemente sucedió, de pronto eramos inseparables, yo creo que en esa época no le proporcione mi confianza y me dedicaba a platicar con ella sobre la escuela, porque a pesar de su forma de ser teníamos coincidencias en algunas cosas, pero la verdad a mi no me caía bien que siempre que hablaba de mi hijo como que no le tomaba importancia o decía comentarios como "ha, que tú eres mamá!" como era el instante en que me daban ganas de patearle el trasero y le dejaba de hablar por unos días, al poco rato ahí andábamos de nuevo tomando el café de olla que sólo a las dos nos gustaba, o compartiendo unos tacos de canasta o el vicio que ambas teníamos en el momento: el cigarro.

El último año que ella estuvo en la escuela, tomamos las metodologías de la investigación de la tesis juntas y las sufrimos, pero ella pudo superarlo más rápido y termino un año antes que yo, perdimos contacto y de repente un día abro mi correo y me encuentro con un mail de ella, con el nombre de una niña con sus apellidos y los de su novio. Lo abrí y sí, se había convertido en mamá, me quede sorprendida y a pesar de las fotos le marque inmediatamente a su casa para cerciorarme de que era verdad, y así me lo confirmo. Platicamos un buen rato, se escuchaba diferente, pero aún no sabía como, nos quedamos de ver y fue hasta después del cumpleaños de mi hijo que pudimos realizarlo.

Fátima era otra, hablaba de lo fascinante que era ser mamá, que a pesar de haber dejado la carrera a un lado en ese momento que se sentía plena, pero que era muy difícil ser madre-esposa y todo lo demás que ya sabemos, que por eso me busco a mi, porque ella no entendía cómo yo siempre me mostraba orgullosa de los logros de mi hijo y de cómo hacía para congeniar el hogar con la escuela, me empezó a preguntar que cuándo leía, cuándo escribía. Entonces le dije que siempre me molesto que ella se mostrará tan payasa cuando yo hablaba de mi familia y que ahora que estaba del mismo lado de mi barrera me daba gusto que se entusiasmara por cosas tan insignificantes pero que te hacen la vida.

Hoy que me hablo, se le escuchaba muy contenta de platicar conmigo, me platico de algunos logros recientes de su nena y compartí con ella esa alegría que sólo las madres o padres conocemos. Quedamos de vernos el lunes para desayunar, eso me gusta y buena falta me hace.


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En otras noticias:
La incertidumbre continúa, no puedo aún rectificar ningún dato, estaba segura que podía decir algo hace dos días, pero no.

Mr. A, regresa mañana (eso parece), lo he extrañado un montón, sobre todo en las noches, aunque platico mucho con mi enano y lo vivo en él; me faltan las platicas de él, de su trabajo y de cómo cada uno tiene un visión diferente o parecida a la política, pero sobre todo sus bromas, que a veces me hacen enfurecer pero que le pone el sabor a mi vida.

3 comentarios:

SRTA TEMPLARIA dijo...

Ehmm yo aun estoy al otro lado de la barda, a veces me siento mal cuando nos excluyen a las que no somos madres.. cuando pregunto algo y me dicen..." ahhh es q cuando seas madre lo vas a saber" baahh como si ahora no tuviera capacidad de entenderlo o sentirlo ó "solo nosotras las madres lo podemos sentir"... Pero parece q es cierto... hay una cofradía entre las q si lo son v/s las que aun no jejejeje y es divertido estar aun de este lado... tal vez cuanod lo sea mi post será distinto y te diré Liz.. si!

En otras noticias: Ánimo .. ojalá llegue pronto Mr A. y q duda es esa!! lalala

Saludos mi querida Liz
PAU

Lágrima Perpetúa dijo...

Ehmmmm... creo que tendré que hacer una nota aclaratoria a este post, definitivamente no lo hice para hacer una diferencia entre mis amigas que tienen hijos y las que no, sólo quise hacer la observación de esta amiga en particular quién se mostraba muy payasa o como que me hacía sentir menos por ser madre. La particularidad de Fátima consiste en eso precisamente, en ese cambio que hubo en su switch, porque tengo más amigas que no tienen hijos que y no me hacen sentir como ella antes.
Sin embargo, creo que si hay una cofradía implicíta que muchas no aceptamos o no nos alcanzan los ojos para entenderla, no lo sé.
Pero estoy casi segura que ese post será distinto cuando lo seas.
Gracias Pau, un abrazo!

Françoise dijo...

jajajajajaja me encanta... me encanta que la vida nos de vueltas... no se trata de excluir a nadie, pero es asi: Solo las madres entienden algunas cosas!!! yo era de las "Fatima" y mira como la vida me sacudio y me abrio los ojos... ahora hasta blog de mama tengo jajajajaja, me encanta cuando la vida me da una bofetada de este tipo!