24 de febrero de 2009

La prueba de fuego llegó

Y llegó el día, el lunes a las 6:30 am estaba lista y formada para entrar a hacerme múltiples evaluaciones; la verdad no imaginé encontrar tanta gente, yo calculo que eramos unas 100 personas, formadas en el patio del edificio a punto de congelarse y todavía con lagañas en los ojos.

Llene un aproximado de 20 formularios durante todo el día, todos con la misma información básicamente, repetí mi nombre al rededor de otras 20 veces, descubrí que estoy más ciega de lo que creía gracias a la prueba optométrica que me hicieron, no sé orinar con la puerta abierta del baño y con una persona observandomé (básicamente eso no me sale sobria), le perdí el miedo al polígrafo, de hecho me hice amiga de la polígrafa; estuve 4 horas en un examen psicológico-psicométrico que me dejo viendo rayitas y cuadritos por las siguientes tres horas. Después de un día tan cansado, sin Internet y con un celular descompuesto, estoy muy tranquila y casi segura de que pronto me llamarán para pedirme que vaya a firmar el contrato.

A pesar de esa seguridad que me dejó las evaluaciones de ayer, el miércoles voy a la fundación a buscar mi oportunidad ideal.

1 comentario:

Lilium dijo...

Eso! Buena suete y que suceda lo mejor!