25 de febrero de 2009

¿Cómo comenzó?

Advertencia: post largo de una vieja historia. Me salió la nostalgia.


Se aproximaba el cumpleaños número 17 de mi mejor amiga Sara, era la oportunidad de hacer una gran fiesta y de embriagarnos hasta las chanclitas, me pidió que le ayudará a organizar todo, su papá nos acompaño a comprar un barril de cerveza y él nos puso dos botellas del tequila que más nos gustaba a ambas. Las fiestas de mi amiga aseguraban diversión pura, conocer nueva gente e incluso regresar a casa con novio o "free" nuevo, bueno de mínimo un besito si sacaba.

Me alisté desde temprano, mi mamá me dio permiso de dormir en su casa para evitar que nos accidentásemos ( cosa que ya había sucedido y será el tema de otro post), yo me sentía ya como una integrante más de la familia de Sara, sus papás siempre me han querido mucho y me llevaba bien con su hermana, así que no fue nada difícil que yo me quedará. Ellos eran muy relajados, cada que organizabamos fiesta en su departamento ellos se iban a dormir a casa de una hermana del señor, así que nos dejaban libres, pero pendientes pues muchas veces nos iban a ayudar a sacar borrachos impertinentes o bajarle a nuestra propia impertinencia. El sueño de muchas adolescentes.

Y la fiesta comenzó, empezaron a llegar nuestros amigos, eramos como 20, de repente alrededor de la media noche, tocaron a la puerta y llegó un amigo de la secundaria de Sara que no veía desde entonces como con 5 chavos más y su respectiva dotación de alcohol. Lo que llamaba la atención era que 3 de esos chicos se veían más grandes, eran universitarios, así que nos brillaron los ojitos a estas preparatorianas. Rápidamente, como de costumbre, Sara se acomodó en los brazos de uno de ellos, Ale y yo nos movimos más cautelosas, sólo platicamos con ellos, eran estudiantes de ingeniería en computación de la UNAM, un alto, un flaquillo y el galán, que Sara ya tenía acaparado; él más alto, me cayó mal, nos lanzaba bromas muy pesadas y manejaba el albur más rápidamente que nadie, me molesto su actitud; el flaquito era el patiño del alto, se reía a ratos y creo que le costaba trabajo seguirle el ritmo al otro.
No era nada agradable platicar con estos universitarios, así que mejor regresamos a nuestro ambiente de comfort, con nuestros amigos de siempre, tocando la guitarra, en la bohemia total; cuando menos me di cuenta tenía al alto sentado a mi lado, preguntandomé sobre la música que cantabamos, se llama trova, le dije cortante y haciéndole poco caso. Ahí se quedó a mi lado, toda la fiesta, cuando ya lo lo aguante más, le dije que me iba a dormir, me pidió mi teléfono y sólo le di mi celular, claro si quería llamarme que le costara, me pidió mi email, se lo dí sin darle mucha importancia.

Me metí al cuarto muy molesta, la fiesta me la habían arruinado esos tipos, no había tomado lo suficiente para sentirme mareada y ni siquiera un besito saqué, él tipo que me siguió era un pesado, no fue mi noche. Sara sólo se burlo de mi y de Ale por no habernos ilusionado con los universitarios y descubrir que eran peor que los de prepa. Bah!

Paso un mes, recibí un correo de un él, el asunto: Hola. Lo abrí y era un mensaje con su foto para que lo reconociera, el mensaje decía que le había caído muy bien "a pesar de mi edad", que si lo agregaba al ICQ (sí, antes no había messenger). Argh! La pedantería era lo de él, no lo agregué, me martillo su frase en mi cabeza "a pesar de mi edad", qué le pasaba, yo ya era mayor de edad, ya no era una niña como el me hacía sentir, era una borracha profesional del tequila aunque esa noche no lo hubiera demostrado.

Lo medité un poco y lo agregué una madrugada, a los dos segundos comezaron a llegarme mensajes de él, le reclame su frasecita: "a pesar de mi edad" y se disculpó, más le valía.
Así sólo por el ICQ platicaba con él muy a gusto, ahí me caía bien y comenzaba a sospechar que no era el mismo que conocí, nos hicimos amigos cibernéticos.

Por mi parte, me enamoré de un chico mayor que yo, mayor que él, me llevaba 6 años, era mi galán ideal, ya trabajaba, tenía una dura historia detrás, pero era un intelectual, leía a mares, fumaba como chacuaco y claro un erudito en el arte de la seducción. Era mi relación de ensueño, me enseñaba tanto, sabía tanto, me maravillaba hablar con él horas y horas, tomar un café, ir a museos, me llevaba a conciertos de trova, tenía todo el paquete completo. El gran PERO, tenía novia, aún así acepte ser "la otra", nos veíamos a cuentagotas pero lo disfrutaba tanto.

Comencé a platicarle de mi relación a él, me aconsejaba y me decía que no merecía estar así, que era la diversión del galán ideal y que no me auguraba mucha felicidad, me enfurecía que lo dijera, pero era la pura verdad, era el único que se animaba a decirme eso, tal vez por hacerlo sólo por un chat, no lo sé.

Mi relación con el galán ideal, comenzó a perecer porque me molestaba estar perdiendo la guerra, ya quería casarse y yo hacía berrinches por eso; uno de mis berrinches consistió en aceptar salir con él, ya había aprendido a manejar su sarcasmo y era una buena forma de darle una cachetada a mi galán; así que fue por mi a la escuela, cosa que el otro no lo hacía por su trabajo.

No sé qué fue lo que paso esa tarde, lo vi totalmente diferente, no era el chistosito de la fiesta de Sara, me invitó un refresco y me hizo sentir nerviosa, me llevó a mi casa y antes de llegar me tomó de la mano de una manera muy especial, llegamos y se despidió con un beso en la mejilla muy cariñoso, me dijo que me veía muy tierna en mi uniforme y que mis ojos lo habían embrujado desde el inicio.

Chin! no esperaba eso, sólo quería comentarle al galán ideal que había salido con alguien para darle celos y demostrarle que él tampoco era exclusivo, pero no esperaba que él me hiciera enchinar mi piel con sus palabras y su forma de tomarme de la mano. El galán ni se inmutó, se enojo por otra babosada que nada tenía que ver y me dejó de hablar una semana. Yo aproveché para salir un par de veces más con él, en la última vez, se animó y me dio "el beso", no fue un beso cualquiera, fue lo que definió lo que seguía y fue el que me elevó a los cielos, realmente besaba muy bien, pero lo que me hizo sentir con ese beso fue mucho más de lo que hubiera sentido alguna vez.

Continuará....

4 comentarios:

Françoise dijo...

como pa cuando???? no tardes mucho que quede reintrigada!!!!!!
Lo de tu marido... si que mala onda... pero estas arrepentida y eso cuenta ;) y si le compras un helado o tal vez se toman un copita de vino y hablan? no se... en plan relajado, digo yo... no se...
Suerte y apurate con el final de la historia plis!
Un saludo

Liz dijo...

Françoise, muchas gracias por pasar por acá, ayer entre a tu blog y estaba mirando a tu hijo tan hermoso!!
Lo de mi marido, pues ya viene para la casa, espero podamos hablar y que me disculpe. Muchas gracias por los ánimos.
Prometo mañana poner lo que sigue de está historia =)

Lilium dijo...

Y se casaron y vivieron felices para siempre? si? si?
aaahhh ya sube la segunda parte!

Liz dijo...

Lilium: Jajaja, prometo mañana publicar la segunda parte para que veas que el final... o el inició?