20 de febrero de 2009

¿Cara o cruz?

El día de ayer fui a la oficina dónde hice mi servicio social, es una fundación de un partido político que se dedica a hacer análisis legislativo, ahí pase seis meses del año pasado, pare mi tesina y me me involucré (según yo) al 100%, no sólo porque buscaba que me contratarán, sino porque realmente me encantó lo que se hace ahí.

Cuando finalicé el servicio, él que era mi jefe me dijo que muy bien mi desempeño, pero que no se podía contratar a nadie; la fundación estaba sufriendo cambios y el director se fue a ocupar un lugar en el comité de su partido, y la verdad es que el que era mi jefe demostró siempre cierto temor al posicionarse como tal, era un situación muy difícil aunque yo la esperaba desde un mes antes de salir.

Sin embargo no me desilusione por completo, debido a que me relacione bien dentro de otras áreas de la fundación pues tomé mi CV y se lo llevé a el jefe del área que más me gusta, análisis político; él me recibió muy amable, le platiqué cuál era mi situación y se mostró muy interesado en mí, en la platica resultó que es muy amigo de uno de mis maestros de la universidad y al parecer en ese momento iba a ayudarme a quedarme ahí o en un lugar muy parecido, pero no fue así, primero me dijo que esperara a que la fundación tuviera director, situación que a la fecha sigue igual; luego me dijo que ya que tuviera el título, bueno, ya lo tengo ¿y ahora? pues he tenido una malísima suerte, cada que voy a buscarlo no está, es de esas veces que parece la vida conspira contra ti, porque ninguno de los jefes a los que me interesaba ver estaba.

Un chavo que trabaja con el de análisis político, dice que lo vaya a perseguir y a presionar, que es la única manera de que me haga caso, no por mala onda, sino porque es una persona muy distraída y tienen que estarle recordando casi cada paso que da lo que tiene que hacer.

Así que realmente no sé qué hacer, de la chamba que he comentado anteriormente, pues ya el lunes por fin de me hacen los exámenes, después de eso sólo faltará la visita domiciliaria y la firma del contrato; el gran pero de esa chamba, es que no estaría trabajando en lo mío; la gran ventaja, es que tendría unas SÚPER prestaciones: seguro, ropa, comida y transporte, además de la posibilidad de que a 6 meses de haber entrado sacar un crédito hipotecario. Yo sé que si me llegan a resolver de la fundación, no ganaría lo mismo y mucho menos tendría todas esas prestaciones, pero ESO que se hace ahí, es a lo que me quiero dedicar.

Por otra parte hay una gran diferencia de ambientes de trabajo, en la fundación se vive un ambiente relajado, donde todos se hablan de tú, hay desayunos por área y demás convivencias que fomentan el ambiente de trabajo sano, a pesar de la seguridad que hay en el edificio no hay un control con lupa de lo qué haces, es lo que considero un ambiente "normal" de trabajo.

En la otra chamba, es una institución gubernamental muy cerrada, no permiten el acceso tan fácil, hay rejas por todas partes dónde tienes que pasar tu gafete, al entrar a las oficinas de cada área también hay rejas, digamos que "reja por celda"; he ido tres veces y siempre que voy se siente un ambiente pesado e incluso fui testigo de rencillas entre dos trabajadoras, que serían mis amables compañeras y qué yo sepa nada de desayunitos y esas cosas, si entraste a la oficina no puedes más que salir a la hora de la comida y ¡aguas! se te ocurra salir a buscar un café.

Digamos que en ninguno de los dos lugares hay algo 100% seguro, el de la institución gubernamental tiene más porcentaje porque hay una plaza y se supone que será mía, gracias a mi concuña; en la fundación, ahí si no hay nada seguro, ahí soy yo la que me aferró y quiero que mi futuro profesional crezca ahí.

Es como estar esperando que la moneda caiga, viéndola cómo da vueltas lentamente en el aire, ¿cara o cruz?

2 comentarios:

Lilium dijo...

Mi mamá diría "Si te toca aunque te quites y sino aunque te pongas". Esperemos que efectivamente te pase lo que sea mejor para ti y que lo disfrutes mucho. ;D

Liz dijo...

Lilium: Muchas gracias, esas palabras de tu mamá me llegaron, muy ciertas.