2 de septiembre de 2008

Había una vez....

Hace muchos muchos años, cuando los dinosaurios reinaban en este país, un día para ensalzar al que fuera presidente en esos días, se trataba de todo un ritual en donde el susodicho hablaba por horas y horas sobre los logros de su administración, además de que no había ciudadano que se pudiera escapar pues lo pasaban por cadena nacional; todo lo que pasa en el recinto de San Lázaro!!! incluso uno de estos ejemplares llegó a sacar las de cocodrilo!

Sin embargo, como todo cambia, para nuestros días estaba pasando de ser del "Día del Presidente" a ser el "Día contra el Presidente", además de incluir el "chow" que se montaba entre la exagerada seguridad del Estado Mayor Presidencial y aquellos indignos representantes que llegan a atrincherarse en el recinto del "dialogo".

Ahora con la reforma realizada por los senadores en Junio de este año, al artículo 69 y 93 Constitucional, se le quita la obligación al presidente de acudir al Congreso a presentar su informe, por lo que ya nos quitaremos de mirar el "chow besamanos" y ahora el formato es más dinámico, pues le congreso al recibir el Informe escrito, lo analizará y enviará preguntas al ejecutivo, así como citar a comparecer a secretarios de Estado, de la PGR o paraestatales.

Como creyente de la democracia me parece bien que nos deshiciéramos de ese formato viejo y muy trillado de Informe presidencial, sin embargo me hubiera gustado que se incentivará más el debate entre Congreso y Ejecutivo, el enviarle las preguntas y esperar su contestación me parece un poco medieval, pero tal vez para el momento político sirva, pues mientras sigamos teniendo representantes que tomen el Congreso, que se reusen a escuchar lo que los demás opinan, el debate seguirá enterrado, pero aún tengo esperanzas.... algún día.

1 comentario:

El Rufián Melancólico dijo...

yo extrañé el chou contra el presidente, eso le daba morbo y encanto al primero de septiembre. Lo de Mouriña entregando el informe se me hizo desangelado y melancólico y le hacen falta cosas ridículas divertidas a este país.
Desde el congal de la Defe llegué hasta acá, saludos saludos, ojalá nos estemos viendo.